HGS

Una declaración errónea puede bloquear tu RUC.
12 AÑOS DE EXPERIENCIA NOS DICEN
El IGV y el Impuesto a la Renta son los dos tributos que más ingresos generan para el Estado peruano — y los dos que SUNAT fiscaliza con mayor intensidad. Un error técnico en el cálculo del crédito fiscal, una deducción de gasto mal sustentada, o una inconsistencia entre lo que declaras y lo que tus proveedores declaran puede desencadenar una cadena de consecuencias que va desde una carta inductiva hasta una resolución de determinación millonaria.
ENTENDIENDO EL PROBLEMA
El IGV (Impuesto General a las Ventas) grava las ventas de bienes y prestación de servicios en el Perú a una tasa del 18%. El Impuesto a la Renta grava las utilidades generadas por las actividades empresariales a tasas del 10% (primeras 15 UIT en MYPE) o 29.5% (Régimen General). Los problemas más frecuentes surgen del crédito fiscal del IGV (derecho a descontar el IGV pagado en compras) y de las deducciones del Impuesto a la Renta (gastos que reducen la base imponible).
LAS CAUSAS REALES
Crédito fiscal del IGV tomado de facturas de proveedores no habidos o con baja capacidad operativa.
Gastos de Renta deducidos sin sustento documental completo: solo la factura no basta.
Inconsistencias entre el débito fiscal declarado y los CPE emitidos registrados en SUNAT.
Detracciones no depositadas que invalidan el derecho al crédito fiscal.
Gastos personales del dueño registrados como gastos de la empresa.
Operaciones entre empresas vinculadas sin contratos ni precios de mercado documentados.
⚠ ERRORES QUE DESTRUYEN EMPRESAS
No validar a los proveedores antes de registrar sus facturas como crédito fiscal.
Deducir gastos de representación sin documentar el propósito comercial específico.
No bancarizar pagos superiores a S/3,500 — la deducción queda automáticamente inválida.
No aplicar la prorrata del IGV cuando la empresa tiene operaciones exoneradas y gravadas.
Rectificar declaraciones sin estrategia — una rectificatoria mal hecha puede activar una fiscalización.
MÉTODO HGS
Revisamos tus declaraciones de IGV y Renta, los libros electrónicos, los CPE emitidos y recibidos, y cruzamos todo contra los registros de SUNAT. Identificamos inconsistencias antes de que lo haga el fisco.
Si encontramos errores, diseñamos la estrategia de rectificación que minimiza el impacto: qué corregir, en qué orden, y cómo presentarlo para evitar que la rectificatoria dispare una fiscalización automática.
Implementamos el proceso de validación previa de proveedores: verificación de RUC vigente, habido y fuera de lista SSCO antes de registrar cada factura. Protegemos cada sol de crédito fiscal que te corresponde.
Revisamos cada gasto significativo y construimos el expediente de sustento: contrato, factura, evidencia de la operación real, propósito comercial documentado. El principio de causalidad demostrado en papel.
Establecemos un proceso de cierre mensual con cuádruple validación: IGV vs CPE, Renta vs estados financieros, PLAME vs T-Registro, SIRE vs declaraciones. Ninguna inconsistencia llega a SUNAT.
EVIDENCIA REAL
▲ RESULTADO TÍPICO
Empresas que implementan nuestro sistema de control de IGV y Renta eliminan prácticamente al 100% las cartas inductivas por inconsistencias. Las que ya tenían problemas, los regularizamos con impacto mínimo en caja.
◆ CASO REAL DOCUMENTADO
Una empresa constructora tenía S/720,000 de crédito fiscal del IGV observado por SUNAT porque tres proveedores habían sido incluidos en lista SSCO después de emitir las facturas. Demostramos que al momento de la operación los proveedores eran habidos y tenían capacidad operativa documentada con contratos de obra, registro de trabajadores y evidencia fotográfica de los trabajos. Los S/720,000 fueron reconocidos íntegramente.
PREGUNTAS FRECUENTES
DIAGNÓSTICO GRATUITO · SIN COMPROMISO
Diagnóstico inicial completado en 5 días hábiles.